La humorista Raquel Sastre analizó el acoso que sufren las divulgadoras en las redes (foto: Iván Rodríguez)

El pasado viernes 16 de marzo tuvo lugar en Caixaforum Sevilla una nueva edición de Ciencia en Redes, el evento profesional sobre comunicación de ciencia en redes sociales. Organizado por la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC), el encuentro reunió a un nutrido y variado grupo de profesionales para compartir experiencias y reflexiones en torno a la divulgación científica en los diferentes entornos digitales. Como no podía ser de otra forma, el congreso atrajo también la atención de las redes a través del streaming, siendo trending topic en España durante casi 8 horas.

Con esta son ya siete las ediciones de Ciencia en Redes, lo que lo consolida como un encuentro de referencia para la comunidad divulgadora. Así lo constataron Moisés Roiz, director de Caixaforum Sevilla y Javier Pedreira ‘Wicho’ de la AECC, quien señaló que la mayoría de los asistentes tenían sus entradas desde antes de darse a conocer el programa. Ellos fueron los encargados de dar paso a la sesión de conferencias, guiada y moderada por Óscar Menéndez, director ejecutivo de la AECC.

“Diez minutos de gloria”: iniciativas y estrategias de éxito

Uno de los grandes atractivos de Ciencia en Redes es descubrir iniciativas de divulgación de todas las índoles de la mano de sus creadores. En los “Diez minutos de gloria”, Beatriz Cordero nos enseñó cómo desde Eduscopi promueven la creatividad y el conocimiento científico entre alumnos de Primaria a través del diseño de videojuegos. Uno de los temas transversales del día, la brecha de género en la ciencia y en la divulgación, fue introducido por Lydia Gil en su repaso de la participación femenina en eventos de divulgación como Naukas, Desgranando ciencia o Jot Down Ciencia. Su proyecto #MujeresDivulgadoras lucha contra la falta de referencias femeninas: “Las niñas no pueden convertirse en aquello que no pueden ver.” Y desde la UCCi de la Universidad de Córdoba, David Sánchez nos explicó su experiencia en la aplicación de metodologías simplificadas para el desarrollo de cortos de animación científicos.

Tras preguntarse “¿Por qué es tan difícil vender ciencia?”, Marcos Ruiz de la consultora ambiental especializada en el medio marino CIMA, nos mostró cómo la adopción de una estrategia de contenidos basada en audiovisuales les está ayudando a llegar a un público objetivo muy variado. Cristina Cánovas, coordinadora de exposiciones del Museo Nacional de Ciencias Naturales vino a contarnos su experiencia en el programa “Somos Científicos, ¡sácanos de aquí!”, en el que diferentes expertos del museo respondieron a las preguntas de más de 700 alumnos de toda España. Justo antes del primer descanso, Santiago Campillo de SCENIO nos descubrió la enorme diversidad de productos comunicativos que elaboran los colaboradores de esta red.

A la vuelta nos esperaba uno de los proyectos más aclamados por los asistentes, y es que los videos de Lumi y Enrique de PDIciencia se llevaron la ovación de todo el auditorio. Diego Ortega nos presentó este programa de ciencia inclusiva que une la discapacidad intelectual con la actualidad científica. Con Marga Sánchez de la UCCi de la Universidad de Córdoba entendimos que la asociación de la ciencia con otros temas tan lejanos como el fútbol, puede ser una estrategia a seguir, aunque no está exenta de problemas. Toni Martínez de la UPV nos dejó otro de los titulares de la mañana: sólo un tercio de los hospitales españoles está presente en las redes sociales, y casi la mitad no tiene página web oficial. Precisamente las redes sociales (en especial Facebook) fueron determinantes para la creación de la red de comunicadores de ciencia de Portugal, SciComPT, presentada por su fundadora Joana Lobo Antunes.

Con Javier Armentia volvimos a abordar la cuestión de la inclusión, esta vez dentro de los círculos científicos: “¿Dónde están los científicos LGTBIQ?”. Aunque los centros de investigación son inclusivos en muchos términos de minorías, todavía queda camino por recorrer en el activismo dentro de la ciencia para lograr una visibilidad representativa de la diversidad sexual, como hacen desde el colectivo Ciencia LGTBIQ. Rondando el mediodía, Ana Victoria Pérez de la Fundación 3CIN compartió los resultados de su análisis de la presencia de las UCCi en redes: se comunican bien los proyectos propios, pero falta interacción con el resto de la comunidad divulgadora.

El periodismo científico 2.0

Tras una ronda de presentaciones ultrarrápidas de todos los asistentes, llegamos a uno de los platos fuertes de la jornada: el ‘mano a mano’ entre José Luis Orihuela, profesor de la Universidad de Navarra, y la periodista científica Rocío P. Benavente en torno a los paradigmas de la comunicación en la era digital. Desde el marco teórico, Orihuela puso sobre la mesa todas las transiciones a las que se ha visto sometido el mundo de la comunicación en los últimos años. Por su parte, Rocío P. Benavente nos trasladó a la oficina de un medio digital para mostrar cómo estos nuevos paradigmas han transformado la profesión del periodista. Y para saber más de uno de los medios digitales más influyentes, Hipertextual.com, contamos con la presencia de Ángela Bernardo. Además de entender algunas de las claves de su éxito, Ángela aportó una reflexión a tener en cuenta al marcar los objetivos del periodismo científico: “Hemos de asumir que hay un alto porcentaje de la gente a la que nunca le interesará la ciencia”.

Nuevas narrativas en los canales digitales

Abriendo la sesión de la tarde, Clara Grima nos enganchó desde el primer minuto con su relato personal sobre la divulgación de las matemáticas, desde las primeras entradas en su blog a la serie ilustrada “Mati y sus mateaventuras”. Poco a poco nos condujo también hacia las matemáticas que esconden las redes sociales, como la paradoja de la amistad (que define quiénes son los influencers) o el espejismo de la mayoría (que muestra el gran poder que estos tienen sobre la opinión general). Marta Lorenzo, de Matadero Madrid, aportó algunas claves de la comunicación en redes desde un punto de vista ajeno a la ciencia. Con ella descubrimos lo que los museos de arte pueden enseñar a la comunicación científica a través de campañas de éxito internacional desarrolladas por museos de todo el mundo.

El escenario del auditorio se convirtió en un ring de boxeo para recibir a Will Stanley y Jonathan Tyzack. Los directores de comunicación del Science Museum y del Natural History Museum se enzarzaron hace unos meses en una épica batalla a través de Twitter: el #MuseumWars. Demostraron cómo con espontaneidad, colaboración y, sobre todo, sentido del humor se puede llevar a cabo una estrategia de comunicación innovadora y de alto impacto mediático. El colofón de la jornada vino de la mano de la humorista Raquel Sastre, quien subió al escenario para denunciar el machismo en las redes sociales, especialmente en Youtube. Guiados por su humor descarado e irreverente, poco a poco fuimos entrando en los detalles del estudio que Raquel había llevado a cabo: el análisis de los comentarios machistas en los videos de divulgadoras como Daniela Bos o Emily Graslie. Sin embargo, tras haber demostrado la poca credibilidad de estos comentarios negativos, Raquel concluyó su intervención animando a todas las niñas, chicas y mujeres con interés por la ciencia y la comunicación a ejercer su pasión con total libertad.

Ciencia en Redes revalidó un año más su papel como un evento dinamizador y vertebrador de la comunidad divulgadora en España. Y como muestra de su buena salud se despidió con el anunció de la próxima edición: el 15 de marzo de 2019 en Cosmocaixa Barcelona.

Iván Rodríguez Pérez @ivan_rguez

Alumno del Máster en Comunicación Científica, Médica y Ambiental de la Universidad Pompeu Fabra – Barcelona School of Management





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