redes-socialesLas redes sociales como Twitter o Facebook son un canal de comunicación cada vez más popular, incluso para hablar de ciencia. Es un medio cada vez más utilizado en la difusión de la actividad científica tanto en el ámbito divulgativo como en el ámbito profesional.

Actualmente, muchos congresos y reuniones científicas tienen presencia propia en las redes sociales mediante la creación de cuentas específicas para cada evento en Twitter o en Facebook y hashtags identificativos para cada congreso.

A pesar de que la presencia de los congresos científicos en las redes sociales sea altamente efectiva en la difusión de las ideas y los resultados presentados y se consiga hacer una ciencia más abierta e inclusiva no cuenta con la aprobación de toda la comunidad.  Probablemente debido al alto nivel competitivo de la ciencia actual, se está extendiendo la tendencia a limitar el uso de las redes sociales en congresos y reuniones científicas.

De modo que actualmente coexisten dos tipos de congresos; los que estimulan el uso de las redes sociales, demandando resúmenes y fomentando la divulgación y otros en los que se prohíbe explícitamente la difusión de las ponencias a través de estas redes. No obstante, los resultados y las ideas científicas que se presentan en una conferencia son comunicaciones abiertas y públicas, igual que lo son una vez publicadas en las revistas científicas. Todos aquellos datos o técnicas que se quieran mantener como confidenciales no deberían comunicarse en eventos públicos hasta su aparición en una publicación especializada.

Paralelamente durante los últimos años han tenido mucho éxito unas cuantas redes sociales científicas como ResearchGate (con más de 6 millones de usuarios), Acedemia.edu (con más de 18 millones de usuarios) o Mendeley (3 millones de usuarios). Se trata de plataformas que fomentan la colaboración y la participación de los investigadores para interactuar con profesionales de su mismo campo, compartir experiencias, hipótesis, recursos o documentación.

Tal como dicen Germán Orizaola y Ana Elisa Valdés en su comentario publicado en Science y en su artículo de opinión de la Agencia SINC, los avances tecnológicos  ofrecen la oportunidad de fomentar una ciencia más libre y abierta, que busque la máxima difusión. Además, teniendo en cuenta que muchas de las reuniones científicas tienen cientos de asistentes, la restricción del uso de las redes sociales más populares parece que tampoco tiene mucho sentido.

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