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He roto mi forma de afrontar la desaparición de personas cercanas, amigas o que han supuesto un antes y un después en mi vida, personal y profesional. Por primera vez escribo sobre un amigo que ha muerto. Y por primera vez le he hecho un modesto pero profundo homenaje con mis alumnos, tanto en la asignatura de Periodismo Científico en la UPF como en el Máster de Comunicación Científica del IDEC-UPF. Cuando alguien muy querido muere, se convierte para mi en una pérdida insustituible. Quienes me conocen saben que la amistad es un valor esencial que siempre he cultivado con tenacidad e ilusión, y cuando un amigo muere continúa acompañándome. Pero no me gusta ni asistir a entierros ni hacer muy públicos mis sentimientos… Cada uno es como es… siente como siente…y lo exterioriza como lo exterioriza…

La desaparición de Fernando Krahn supone una de estas pérdidas que nadie ni nada puede compensar, pero Fernando Krahn me seguirá acompañando siempre. Éramos amigos profesionales. Nos conocimos a mediados de los años 80, cuando se estaban consolidando las páginas dominicales de Ciencia y Medicina de La Vanguardia , que habíamos creado en octubre de 1982 gracias al entonces director Lluís Foix, sensible a abrir el diario al mundo universitario y, en general, al mundo del conocimiento.

Estas páginas, que tuvieron una gran acogida entre los lectores (y que incluso crearon nuevos lectores) se convirtieron con el tiempo en unos suplementos de referencia, hasta que en 1997 la empresa del Grupo Godó decidió cerrarlos en plena vorágine de promoción del diario con regalos o ventas adicionales de libros, videos y… cacerolas, entre otras cosas, en vez de seguir apostando por la calidad de los contenidos y por la fidelización de su público como había sido tradicional y divisa fundamental hasta entonces de La Vanguardia.

Las páginas de Ciencia y de Medicina contaban con excelentes colaboradores, profesores universitarios que nos enviaban artículos extraordinariamente interesantes sobre la evolución del conocimiento. El problema era que a veces no sabíamos cómo ilustrarlos. El recurso de un laboratorio, de una pipeta y de unas células, por poner algunos ejemplos recurrentes, se iban agotando. Mientras tanto los artículos eran cada vez mejores y más complejos, en paralelo a la creciente complejidad del conocimiento científico; eso sí, siempre escritos de forma amena para que la divulgación fuera eficaz. Y apareció Fernando Krahn, ya colaborador de las páginas de Opinión de La Vanguardia.

El físico y poeta David Jou había escrito un excelente -como todo lo que hace- artículo sobre Las matemáticas del laberinto.  ¿Cómo diablos íbamos a ilustrar algo tan interesante pero complicado? La inteligencia de Fernando Krahn nos demostró que había un enorme camino por recorrer y de inmediato se convirtió en una pieza clave del propio éxito del proto-suplemento de Ciencia y Medicina. Durante años nos acompañó en esas páginas y yo estoy seguro de que su contribución fue decisiva para que los suplementos científicos de La Vanguardia alcanzaran el extraordinario éxito que tuvieron y que hace que todavía hoy en muchas conferencias o actos públicos me encuentre con personas que nos preguntan por ellos y los echan de menos.

Gracias a la Comisión para el Estímulo de la Cultura Científica que creó el conseller Joan Guitart en el Gobierno de Jordi Pujol en el año 1988 – una iniciativa pionera e integradora de talento fuera del color que fuera (ya quisiéramos que hoy existiera algo así…) – se promovió una primera exposición de Fernando Krahn, El color de la ciencia, que fue itinerante y que incluso estuvo en París. Fernando Krahn, sin saber nada de ciencia por lo menos de un modo formal, se convirtió en un extraordinario divulgador científico, inspirando sus dibujos – ahora en sentido inverso – los poemas de David Jou. En 2005 el Comisionado de Cultura Científica del Ayuntamiento de Barcelona promovió una segunda exposición de Fernando Krahn con la misma temática que se inauguró en el Museo de la Ciencia y de la Técnica de Terrassa.

Yo sé que le debo mucho al artista y creador Fernando Krahn, por la ternura que me transmitió como amigo y porque su contribución profesional a mi labor como periodista y divulgador científico fue decisiva. Yo no hubiera sido el que he sido sin sus dibujos, epítome de la inteligencia, de la sensibilidad y capacidad comunicadora.
Fernando: ¡siempre te admiraré y siempre te querré! Tu recuerdo como persona y tus dibujos siempre estarán presentes en mi vida… Literalmente, además de estar grabados en mi mente, siempre están colgados allí donde vivo o trabajo. Me acompañan…

Vladimir de Semir

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Otros homenajes:

16 pensamientos sobre “Fernando Krahn, siempre…”

  1. Al conocer la noticia, he rebuscado entre las cajas de libros de mi reciente mudanza, y ya tengo en mis manos mi precioso catálogo de la exposición “El Color de la Ciència”, de 1990. Es simplemente genial. Y lo ojeo y acaricio recordando esos años de universidad, en la Facultad de Ciencias de la UAB, cuando descubría el gustoso impacto de las metáforas relacionadas con la ciencia, el arte y la palabra. Y aún las disfruto.
    Gracias Krahn, gracias Jou, gracias De Semir.

  2. Me llevo un disgusto tremendo. Admiraba muchísimo su arte, pese a no conocerlo en persona. Un divulgador con mayúsculas.

  3. El último evento que del Master en 2004 fue justamente la exposición del Maestro Krahn en el Museo de la Ciencia y la Técnica de Cataluña. En México nunca se ha visto su trabajo y para mi fue sorprendente el guiño de humor y surrealismo que dibujaba el Mestro en sus láminas. Me acompaña hoy en la oficina una particularmente interesante: “El Big Bang” donde Dios crea el universo de un estornudo y me quiero pensar que por allá andará ahora Sr.Krahn , creando para el Arquitecto los bocetos de nuevos universos que sorprendan a los hombres de ciencia, descanse en paz Mestro Fernando Krahn

  4. Gracias a Vladimir tuve el placer de colaborar con Fernando Krahn en la edición de un cuento sobre física para público juvenil, “Take, el fotón” (http://www.bcn.cat/ciencia2007/esp/pdf/take.pdf), entre otros proyectos. A parte de ser un gran profesional que sorprende por su facilidad para transmitir en una imagen lo que otro ha escrito en un capítulo, creo que lo que le hacía más especial es ese punto de humor en sus dibujos que siempre conseguía despertar una sonrisa, además de su caracter afable y cercano… Trabajar con él fue un gran privilegio!!

  5. Gracias Krahn!
    Me acuerdo de una visita que hicimos con mi familia a la casa de Fernando en Sitges, hace mucho tiempo, igual Vladi se acuerda de cuando fue pero yo era jovencito y la verdad no recuerdo muy bien que personaje era Fernando pero si se que me cayo muy bien. He coleccionado los suplementos de ciencia de La Vanguardia por sus contenidos pero en especial por los geniales dibujos de Krahn. Tanto me han marcado sus dibujos que utilice uno suyo para mi primera diapositiva en la defensa de mi tesis doctoral en biologia. Se trata de un hombre desnudo que sube por una escalera de DNA en la que se van incorporando los nucleotidos en lo que parece ser la replicacion del DNA, muy apropiado para mi discusion acerca del cientifico (yo) subiendo un escalafon en la carrera cientifica (pero con bata blanca, no acostumbraba a ir desnudo al laboratorio…) intentando modificar uno de esos nucleotidos como estrategia de terapia genica para la fibrosis quistica. Quedo bien, gracias Fernando por prestarme tu genial dibujo!

  6. No sé si es cierto que Churchill dijo que la imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser y el humor los consuela de lo que son.
    Lo que sí es cierto es que Krahn tenía,seguramente entre otros,estos dos dones.
    Si su objetivo era que fuésemos más allá de la última viñeta… a mi, me llevaba además a un lugar de calma,paz y tranquilidad con una atmósfera de ternura.
    En cualquier “cielo” que esté ahora,habrá nubes luchando por ser el sillón donde se pueda sentar,observar, pensar y dibujar.

  7. Estimado Vladimir, agradezco haberme encontrado con tu blog esta tarde de verano, acá en Alemania. Soy chilena, y admiradora neonata de la obra de Fernando Krahn, quien en Chile recién está cercano a las masas, luego de su muerte. Son pocas las personas que lo conocían de antes; o quizá muchas, pero relacionadas al arte. Trabajo desde acá para Recrealibros, una editorial chilena de literatura infantil, quien el año pasado publicó “El Viaje”, ilustrado por Fernando y escrito por su esposa María de la Luz.
    Me emocionaron tus palabras, y pude sentir a mi manera la pérdida de su gran amigo. Tiene Ud. correo electrónico? me encantaría poder conversar un té – o café- en un futuro viaje a Barcelona. ( mi correo creo que le llegará con esta entrada)
    Saludos,

  8. Durant anys vaig col.leccionar el suplement de Ciencia y Tecnologia de la Vanguardia. Era un dels meus mes preuats tresors quan encara era a escola i ha estat, sens dubte, un dels elements claus a despertar el meu interes per la ciencia, per acabar estudiant enginyeria, fent un doctorat, un postdoc a Harvard, i acabar de professora a estats units. Gracies a Krahn, a David Jou, a Vladimir de Semir (per cert que sempre em va semblar que el nom aquest havia de ser un pseudonim…) per crear una eina divulgativa de ciencia tan solida com atractiva. I gracies a ma mare per deixar-me col.leccionar suplements i suplements sense amenacar de llancar-nos a tots plegats al carrer per falta d’espai a casa… Simplement aquest suplement era l’unica oportunitat que recordo de la infancia quan m’era possible ser una ‘nerd’ (boja per la ciencia) sense sentir-me ‘freaky’ (rara del copon)… Gracies!! (Disculpes per la resposta tan tardana…)

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