redes_sociales_mas_utilizadas_en_ecuadorEl nuevo número de la revista Investigación y Ciencia publica un informe especial que bajo el título “Los intermediarios de la información”  recoge 4 artículos en los que muestra y analiza cómo operan los gobiernos, los medios de comunicación y las instituciones científicas en el proceso de hacer llegar al público la información sobre ciencia.

En este informese reflexiona sobre los factores que afectan a la calidad del periodismo científico actual, se analiza la desconexión que existe entre lo que los investigadores hacen y aquello de lo que la gente oye hablar, y se denuncia una cultura del silencio que desanima a los científicos a desarrollar una labor divulgativa. Cada uno de los cuatro artículos que componen el informa desarrollan uno de estos puntos.

El artículo de Susana Martínez-conde, Stephen Mackik  y Devin Powell “Las cuitas del científico divulgador” reflexiona sobre la relación entre el científico y su público. En particular detalla el caso de varios investigadores que tras un hito científico importante empiezan a aparecer en varios medios de comunicación y a verse cada vez más envueltos en actividades de comunicación y divulgación de la ciencia.

El artículo analiza cómo estos hechos pueden desencadenar represalias denominadas “efecto Sagan”, por el astrónomo y súperestrella de la divulgación científica Carl Sagan. En gran medida por culpa de una popularidad cada vez mayor, hubo de sufrir que sus colegas le ridiculizasen y perdiera varias oportunidades profesionales, entre ellas ser numerario de la Universidad Harvard en los años sesenta e ingresar en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos en los noventa.

Según diversos estudios realizados en los últimos años, la comunidad científica sigue desalentando a los investigadores que quieren involucrarse con la población, a menos que estén bien establecidos y sean de primer rango. Esta mentalidad priva a la sociedad de contar con la totalidad de conocimientos especializados que necesita para tomar decisiones bien informadas sobre algunas de las cuestiones más complejas de hoy, como la ingeniería genética, el cambio climático o las fuentes alternativas de energía.

Sin embargo, lo más interesante del artículo es que explora  cómo las redes sociales pueden estar mediando para cambiar esta situación. La ventaja de las herramientas 2.0 hacen que la comunicación en general, y la comunicación de la ciencia en particular, no solo sea cosa de periodistas y medios de comunicación, sino que cualquier persona puede alcanzar una audiencia global.

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