.La investigación, dirigida por Gema Revuelta, profesora del Departamento de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra y subdirectora del Observatorio de la Comunicación Científica, se ha basado en los datos recogidos entre el año 2000 y el 2009 en el marco del  Proyecto Quiral (una iniciativa conjunta con la Fundación Vila Casas). En esos diez años, un total de 99.501 artículos periodísticos sobre temas de salud y medicina fueron publicados entre los cinco diarios de la muestra, los de mayor difusión en España (El País, ABC, El Mundo, La Vanguardia y El Periódico de Catalunya).

En el estudio, publicado en Medicina Clínica en su número del 19 de mayo de 2012, la investigadora analiza estos casi 100.000 artículos y concluye que a pesar de este

aparentemente enorme volumen de información, la atención de la prensa se ha centrado en apenas unos pocos temas, mientras que otros prácticamente ni han sido mencionados. Así, 3 de cada 10 artículos publicados trataron de política sanitaria, sexo o biotecnologías. Y se llega a 5 de cada 10 si a estos temas les sumamos el tabaco, los fármacos, los debates bioéticos (aborto, eutanasia, etc.), el sida, las lesiones de los deportistas, la alimentación y un conjunto de enfermedades infecciosas. (ver tabla).

En concreto, la Gripe A de 2009 fue el acontecimiento sanitario que acaparó mayor atención en los diez años estudiados, alcanzando 2.629 textos entre los cinco diarios en tan sólo unos meses. A mucha distancia se quedaron otras grandes “bombas” periodísticas, tales como la crisis de “las vacas locas” (1.810 textos entre 1999 y 2001), la gripe aviar (1.634 artículos entre 2004 y 2006) o el SARS (1.147 textos en unos pocos meses de 2003).

La concentración del interés periodístico en cierto tipo de cuestiones se refleja también en las portadas, donde destacan las noticias que hablan sobre “amenazas” para la salud. Así, entre los 10 temas con mayor proporción de portadas se incluyeron 4 “amenazas” de pandemia (SARS, vacas locas, gripe A y gripe aviar) y 3 amenazas de otro tipo (ola de calor, radiaciones y guerras/atentados). Por otra parte, los editoriales, el lugar en el que el director del diario exprese la opinión de este sobre las noticias del día, muy raramente tratan sobre cuestiones de salud, sino que suelen tratar sobre política, economía e incluso deporte.  Aún siendo escasos los editoriales sobre salud, los temas más frecuentes en éstos han sido las llamadas “amenazas”, así como los debates liderados por la clase política. Entre los 10 temas que proporcionalmente dieron lugar a más editoriales se incluyen tres amenazas (‘‘ola de calor’’, ‘‘vacas locas’’ y ‘‘epidemias’’) y cuatro asuntos de debate político relacionados con cambios en la legislación: ‘‘alcohol’’, ‘‘tabaco’’, ‘‘bioética’’ (principalmente eutanasia) y ‘‘calidad de vida’’ (ley de dependencia). Es decir, portadas y editoriales (los dos lugares más privilegiados de los diarios) pocas veces incluyen temas de salud y cuando lo hacen con frecuencia tratan sobre amenazas para la salud o (en el caso de los editoriales, también a debates políticos). La prominencia de “amenazas sanitarias” (supuestas o reales) en los lugares preferentes de los periódicos confirma éstos han estado potenciando la percepción social de riesgo.

Aparentemente los diarios presentan una información muy similar en cuestiones de salud. Sin embargo, entre los cinco hay diferencias en la selección de algunos temas que, o son reflejo de sus distintas líneas editoriales, o de las relaciones establecidas con sus fuentes.  Así,  ‘‘fármacos e industria’’, ‘‘cáncer’’ y ‘‘técnicas’’ de diagnóstico y tratamiento estuvieron más presentes en El Mundo que en el resto de diarios; ‘‘bioética’’ (principalmente la muerte digna y la eutanasia) en ABC y El País; y ‘‘tabaco’’ en los dos diarios catalanes de la muestra,  El Periódico y La Vanguardia.

¿Cómo evolucionaron las noticias a lo largo del tiempo, ”realidad” o “actualidad”?
El estudio muestra que la evolución de una noticia depende más de la presión que ejerzan las fuentes que de cómo evoluciona el problema o el acontecimiento en la realidad. Por ejemplo, en estos años, la prensa informó de los problemas del colectivo sanitario cuando éstos convocaron huelgas y manifestaciones (ver figura), las listas de espera fueron noticia cuando un lector de La Vanguardia (un cardiólogo, de hecho) publicó una carta de “denuncia”, del aborto no se habló hasta que los políticos empezaron a debatir la modificación de su ley y las noticias sobre células madre desaparecieron de la agenda cuando los políticos dejaron de discutir sobre su uso a partir de embriones. ¿Quiere decir esto que se hayan resuelto las listas de espera, hayan mejorado las condiciones de trabajo del personal sanitario, el aborto no fuera antes un tema interesante para los españoles o no se haya avanzado en el campo de las células madre? Obviamente no, pero mientras no haya nuevas acciones para llamar la atención de los medios, estas cuestiones están condenadas a desaparecer de nuestra agenda. Es decir, una cosa es la “realidad” (lo que sucede en el día a día, y que seguramente nadie sabe en toda su magnitud) y otra la “actualidad” (aquello que los medios destacan, generalmente respondiendo a agentes interesados en convertirse en noticia). Por una parte, esto tiene cierta lógica, pues las acciones de las fuentes (huelgas, disputas, etc.) son un asunto susceptible de convertirse en noticias, pero el problema surge cuando al analizar el conjunto de lo publicado durante un largo periodo de tiempo se observa que éste depende en tan alta medida de la presión de las fuentes. El problema también es que la llamada “actualidad” a menudo constituye el principal punto de contacto con la información sanitaria, no sólo del ciudadano sino incluso de muchos de los responsables de tomar decisiones sobre el sistema.

Artículo de Medicina Clínica:
Revuelta G. Salud en España durante el período 2000-2009: aproximación a través del análisis de la prensa. Med Clin (Barc). 2012;138:622-6.

Localizador DOI: http://dx.doi.org/10.1016/j.medcli.2011.03.011

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