En el fin del mundo

.
Un pingüino desorientado. Un expresidiario que guarda un kayak en su mochila, siempre preparada para partir. Un lingüista que estudió durante años una lengua que la burocracia dejó morir. Un biólogo aficionado a la ciencia ficción que se sumerge en aguas de -70 grados. Un exbanquero que conduce un trailer. Una superviviente intercontinental y un director de cine curioso, muy curioso. Todos ellos viven y conviven en un lugar inhóspito y olvidado que hipnotiza con sólo nombrarlo: el continente helado. La Antártida. Enormes masas de hielo dan cobijo a un puñado de desterrados voluntarios del mundo normal. Sólo escuchan el silencio. El silencio y los envolventes sonidos de las focas bajo el mar helado. Durante el verano austral, el sol se convierte en su compañero permanente.

Leer más