debat discapacitatLa diversidad funcional podría equipararse a la diversidad cultural o a la diversidad genética. Es un hecho que nos distingue a unos de otros, pero que no debe marcar diferencias. A menudo, sin embargo, la discapacidad que presentan algunas personas, sea motora, sensorial, física o intelectual, crea muros intangibles con los demás, y les plantea dificultades para poder acceder a un puesto de trabajo, moverse con autonomía por el espacio público o, simplemente, participar en muchas de las actividades que pueden llevar a cabo el resto de los ciudadanos.

La razón es que, a pesar del cambio de mentalidad, la legislación vigente y el trabajo que desde hace muchos años han desarrollado y continúan desarrollando muchas de las entidades y asociaciones que reivindican sus derechos, en la práctica todavía se encuentran muchas barreras y prejuicios que dificultan su plena inserción social y laboral.

Es cierto que la situación ha cambiado mucho y para mejor desde hace treinta o cuarenta años, pero aún queda bastante camino por recorrer. Así lo constataron muchas de las personas que viven a diario con esta realidad y que participaron en el debate «Vivir con discapacidad: ¿un hándicap para la plena integración social?» del ciclo «Los debates de RecerCaixa», que el pasado día 4 de febrero reunió en el Palau Macaya a investigadores, profesionales, representantes de la Administración y diversas asociaciones que trabajan en este ámbito, así como público interesado, para fomentar el diálogo y hacer propuestas que contribuyan a mejorar la inserción, tanto social como laboral, de este colectivo.

Entre los aspectos a mejorar, los asistentes destacaron el problema de las barreras arquitectónicas, tanto en casa como en los espacios públicos y, especialmente, en las escuelas. «La mayor parte de los profesores no tienen formación para ofrecer apoyo a las personas con necesidades especiales y muchas aulas no están adaptadas para ser accesibles», explicó un profesor de física que trabaja como voluntario en una entidad que apoya a las personas con discapacidad intelectual. De hecho, los propios profesionales, como el investigador y arquitecto Josep Roca, que lidera un proyecto en este ámbito dentro del programa RecerCaixa, admiten que en las escuelas de enseñanza superior de arquitectura la asignatura de accesibilidad era optativa y ahora ni siquiera existe, se ha eliminado, y que ni los hogares ni las ciudades están diseñados pensando en las necesidades de todos: «todavía hay muchos edificios en Barcelona que no tienen ascensor y por la mayoría de los pasillos no cabe una silla de ruedas», indicó.

Otra cuestión que fue objeto de debate fue la terminología que se utiliza en este ámbito: «Muchos de nosotros tenemos un certificado de “discapacitado”, pero no nos sentimos como tales, todos somos distintos y tenemos capacidades distintas. Lo que hay que hacer, pues, es poner en valor las capacidades de las personas en vez de señalar sus limitaciones», indicó M.ª Pilar Díaz López, concejala del Ayuntamiento de Barcelona.

En el ámbito del mercado de trabajo, los expertos denunciaron la ineficacia de las políticas de inserción laboral vigentes, que «no sirven de mucho» y destacaron, en cambio, el valor de la metodología de trabajo con apoyo que ofrecen las entidades y fundaciones que trabajan en este ámbito para conseguir un puesto de trabajo para estas personas. El problema han sido los recortes, que han reducido a menos de la mitad el apoyo económico de la Administración a muchas de estas fundaciones y asociaciones y, por lo tanto, el personal y su capacidad de acción. Según fuentes de la Fundación Aura, en 2010 había un presupuesto de 11,5 millones de euros en toda Cataluña para fomentar la inserción laboral, cifra que en 2014 se redujo a 4,5 millones y este año es de 2,3 millones.

Comparativamente, la crisis y el paro han afectado más a los trabajadores que no tienen discapacidad respecto a los que sí tienen. Sin embargo, la tasa de empleo entre los primeros es mucho más baja: el 25% frente al 60%. Además, en Cataluña, con un porcentaje de personas con discapacidad del 5% de la población, se estima que este es más elevado, ya que en los países más desarrollados engloba también a personas con necesidades especiales, por lo que se calcula que es del 10% de la población.

El debate, que fue moderado por la periodista de Televisió de Catalunya (TV3) Ariadna Oltra, contó como ponentes con Xavier Borràs, miembro del Observatorio de Derechos de Discapacidad Intelectual de Cataluña; Glòria Canals, directora de la Fundación Aura y presidenta de la Asociación Catalana de Trabajo con Apoyo (ACTAS), y los investigadores del programa RecerCaixa Josep Roca, director del Centro de Política de Suelo y Valoraciones de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y Judit Valle, investigadora del Centro de Investigación de Economía y Salud del Departamento de Economía de la Universidad Pompeu Fabra (UPF).

«Los debates de RecerCaixa», que es una iniciativa impulsada conjuntamente por la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP) y la Obra Social “la Caixa”, tiene como objetivo abrir un espacio de diálogo con la ciudadanía para propiciar el intercambio de opiniones sobre temas que son objeto de investigación en el marco del programa RecerCaixa, así como proponer acciones que contribuyan a aportar mejoras.

Por Carme Pérez, Departamento de Comunicación ACUP – Programa RecerCaixa

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