Más allá de la pandemia el mundo sigue girando. Sin ir más lejos, durante este año Barcelona es la Capital Mundial de la Alimentación Sostenible, iniciativa que incluye el desarrollo de casi un centenar de proyectos y políticas de fomento de la alimentación sostenible y una programación que se extenderá desde principios de año hasta diciembre. Barcelona quiere impulsar dietas más saludables y sostenibles, generar más oportunidades económicas para los sectores de proximidad, combatir la emergencia climática y generar resiliencia ante los riesgos globales y las desigualdades sociales. 

Los grandes retos exigen cada vez más ser abordados desde una perspectiva colaborativa en la que participen todos los sectores: la administración, la industria, la academia y la propia ciudadanía. En este contexto, desde el Centro de Estudios de Ciencia, Comunicación y Sociedad (Universidad Pompeu Fabra) y el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona, en colaboración con Barcelona Ciudad Mundial de la Alimentación Sostenible y el Ayuntamiento de Barcelona, entre el 16 y el 25 de marzo se ha organizado un curso intensivo sobre herramientas de innovación colaborativa, centrado en el reto de la alimentación sostenible. El  principal objetivo del curso ha sido  dotar a sus participantes de herramientas colaborativas de innovación para abordar grandes retos sociales.

 

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El curso está enmarcado dentro del proyecto europeo RiConfigure. Este proyecto, en el que participan varios países, busca encontrar soluciones a los desafíos complejos, interrelacionados y globales a los que se enfrentan las sociedades, y que incluyen cuestiones relacionadas con la adaptación al clima, la seguridad alimentaria, la suficiencia energética, la salud pública y la rápida urbanización. Su objetivo es potenciar la inclusión de la sociedad civil, junto a su gran capacidad creativa, en los procesos de innovación que, tradicionalmente, han sido dominados por el sector público, el privado y la academia. A este modelo, que se centra en la interacción de los cuatro sectores de la sociedad (academia, empresa, gobierno y sociedad civil), se lo conoce como colaboración de la tetra hélice (modelo QHC por sus siglas, en inglés) y se caracteriza por la inclusión de todas las partes interesadas (o stakeholders) como actores activos que crean y experimentan conjuntamente nuevas formas de hacer las cosas para crear nuevos servicios y productos.

 

 

 

El curso, titulado “Abordando grandes retos sociales con herramientas de innovación colaborativa: el reto de la alimentación sostenible”, se ha dirigido a un grupo reducido de personas (17 participantes) que representaban a las cuatro hélices. La formación ha tenido lugar en modalidad online y siguiendo un formato intensivo (cuatro días), innovador y participativo. Los principales objetivos del curso  han sido:

  • Comprender la importancia de las colaboraciones de la tetra hélice.
  • Aumentar las habilidades de los participantes para utilizar recursos, herramientas y  metodologías para el diseño, la implementación y la evaluación de colaboraciones intersectoriales.
  • Fomentar la creación de entornos de  innovación responsable.
  • Aplicar los conceptos y los aprendizajes del modelo de la tetra hélice en los proyectos de los participantes (nuevos o existentes).

Los participantes del curso han trabajado de forma colaborativa en el desarrollo de ideas y proyectos relacionados con el reto de la alimentación sostenible. Algunas de las ideas que han aportado y en las que han colaborado han sido “cómo intensificar la producción y el consumo de proximidad de forma justa y sostenible” o “cómo disminuir el despilfarro en los hogares y las escuelas”. 

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Pese a las limitaciones que conlleva la realización de un curso de este tipo en formato 100% online, la valoración de los participantes ha sido muy positiva. Se ha destacado especialmente la gran utilidad de las herramientas empleadas y los conceptos aprendidos, así como la importancia del papel de los facilitadores durante el desarrollo de las actividades.

 

 

 

En los procesos de innovación y de toma de decisiones, cada vez se pone más de manifiesto el gran valor que aporta la inclusión activa de la sociedad civil, un actor que ha sido tradicionalmente marginado en estas fases. Los participantes del curso han destacado especialmente la contribución de este sector, y cómo las herramientas y los aprendizajes desarrollados durante el curso pueden ayudar a allanar el camino para que, de ahora en adelante, la sociedad civil tenga la relevancia y el protagonismo que merece.

 

Ferran Bustos Salvador
 @FerranB_S
 www.linkedin.com/in/ferranbustos/

 


Más información:


 

Este proyecto ha recibido financiación del programa Horizonte 2020 de la Unión Europea para la investigación e innovación bajo el acuerdo de subvención no.788047.

 

 



Este blog cuenta con la financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Ministerio de Ciencia e Innovación